domingo, 16 de junio de 2013

ESBIRROS DE LA JUSTICIA

DIANA CAZADORA

María Luisa Arnaiz


Marina Marina

   El lectisternio, ‘lectum sternere’, tender el lecho, era una comida que se ofrecía a los dioses en ciertas solemnidades y recibió este nombre en Roma, aunque la ceremonia era oriental, por comer sus moradores semiacostados en los triclinios. En “Ab urbe condita”, V, 2, 13, dice Tito Livio: “Entonces por primera vez desde la fundación de Roma el duunviro a cargo de los ritos sagrados celebra el lectisternio… para lograr el favor de Apolo, Latona, Diana...”. Corría el año 399 a.n.e. y lo que se pretendía era conjurar una epidemia de peste. Bueno es saberlo por dos razones. Primera, porque Diana, la diosa que rogó a su padre Zeus “la virginidad eterna”, representa a la mujer independiente a quien se acogían los esclavos; segunda, porque los duunviros que ejercían la magistratura durante un año tenían entre sus potestades deponer a los pontífices y decuriones que consideraran indignos en el desempeño de sus cargos. Traigo estos retazos de mitología e historia a colación para proponer un lectisternio no con Santamaría, la esbirra diosita del presidente que nos cree esclavos, sino con algún mirlo blanco a fin de que el juez Silva Pacheco y el magistrado José Castro nos libren de la peste de corruptos y caigan los villanos.

14 comentarios:

  1. EXCELENTE RELATO Y MEJOR COMPARACIÓN !
    Un abrazo María Luisa
    "la esbirra diosita del presidente" jajaja... muy bueno !

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  2. Siempre encuentras ¿o buscas? similitudes. Muy bueno. Abrazos

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    1. Mientras leo, me “asalta” cada idea que ya, ya.

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  3. Tengo la misma curiosidad de Ester, cuando leo tus textos no sé que va antes, pero siempre cuadras.
    Un beso.

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    1. Voy de una lectura a otra y me dan pie a escribir algo.

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  4. Mais um lindo texto.

    Passando para visitar vc e desejar uma ótima semana

    http:://3fasesdalua.blogspot.com

    bjs

    Selma

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  5. María...si en la política no hay corrupción,
    no es política sino un juego de niños...
    ocurre en todos lugares.

    ¡¡ interesante nota !!!

    besoosssss desde Argentina

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  6. ¡Habrá que hacer muchíiiiiisimas ofrendas para los dioses se pongan a trabajar y castiguen a tanto corrupto!

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    1. ¡Ni por esas! La mayor parte de los jueces echan una mano a los corruptos.

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  7. Magnífica historia y, claro que sí, me uno devotamente a tu petición, Maria Luisa.

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  8. Antes tendremos que hallar un mirlo blanco.

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