domingo, 13 de octubre de 2013

PIERCING & TATTOO I

PENDIENTES

María Luisa Arnaiz

Retrato de una joven, detail, Sánchez Coello

   Se ha repetido una y otra vez que la perla que Cleopatra se bebió disuelta en vinagre valía unos diez millones de sestercios, claro que lo hizo para impresionar a Marco Antonio, con quien llevaba una vida voluptuosa en Alejandría. Cuenta Plutarco en “Vidas paralelas” que “desarmándole muchas veces… y haciéndole halagos, lo persuadía a desentenderse de los grandes negocios y de las expediciones más precisas para divertirse y entretenerse con ella en la ribera” y que “seguían la que llamaban comunión de vida inimitable; (haciendo) un gasto desmedido”. Viene esto a propósito del capricho por las grandes perlas que adornaron a riquísimos personajes a partir del Renacimiento, quienes perforaron sus orejas en contra del Levítico 19, 28, “Y no haréis incisiones en vuestro cuerpo… ni imprimiréis en vosotros señal alguna”, poniendo de moda tanto los piercings como los tatuajes.

Dama del abanico, detail, Sánchez Coello

Isabel Clara Eugenia, detail, Pantoja de la Cruz

María de Medici, detail, Santi di Tito

Enrique III, rey de Francia, atribuido a Jean Decourt

María de Austria, detail, Antonio Moro

Dama desconocida, detail, Antonio Moro

Princesa de Éboli, Anónimo

11 comentarios:

  1. el pearcing ya tiene tiempo, efectivamente

    ResponderEliminar
  2. Siempre es agradable pasar por tu blog. Un saludo

    ResponderEliminar
  3. Menuda pasarela, Marisa. Y pensar que se creen modernos o modernas quienes llevan varios piercings...
    Sin ser beata, me apunto a lo que dice el Levítico, pese a tener mis dos agujeritos en las orejas y gustarme usar pendientes.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Sempre uma bela postagem, María Luisa! Quem diria que fossem tão antigos!

    ResponderEliminar
  5. Muy interesante. La verdad que se repiten en todas las épocas las modas mas o menos parecidas.

    ResponderEliminar
  6. Qué miradas más tristes. Tú sabes porqué se ha dicho que las perlas son de mala suerte. Y los que se tatúan hoy creen que descubren el hilo negro.
    Besos.

    ResponderEliminar
  7. Las modas vienen y van... Al final siempre es lo mismo o parecido.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Maria, me has echo recordar un acertijo...sabes en que se parecen esas caras a una montaña??
    en que en las dos hay setneidnep (leerlo al revés)
    Ciao!!

    ResponderEliminar
  9. María buenas noches¡¡
    Es preciosa con una gran belleza y delicadeza

    ResponderEliminar
  10. Reconocer el esfuerzo y trabajo de los demás no desmerece el propio.

    ResponderEliminar