martes, 3 de junio de 2014

PROSTITUCIÓN Y MONARQUÍA

PECADOS SEGÚN ROMA

María Luisa Arnaiz

Joe Vélez

   Está documentado que Isabel la Católica autorizó la prostitución no solo para evitar el pecado nefando y el de bestialismo, sino por el bien de las costumbres (sirva de ejemplo la licencia concedida a Alonso Fajardo, Adelantado de Murcia, para controlar los burdeles del reino de Granada); también consta que su hijo, el príncipe Juan, había otorgado a su amigo García de Albarrátegui el privilegio de abrir una mancebía en Salamanca, cuyo beneficio rentaba unos cien mil maravedís al año (el concejo obtenía quince mil y el padre-putas, siete mil). “Lícito es para remedio de la lujuria el lupanar, aunque por ello se condenen las meretrices y pequen mortalmente cuantos las buscan” predicaba san Vicente Ferrer, que asimiló el pecado a delito penal (la prostitución no lo era). Durante el XVI y el XVII se produjo un inacabable debate en torno de la licitud de la prostitución y es de subrayar que la mayor o menor tolerancia en materia sexual de parte de la Iglesia católica se debió a la Monarquía; aunque la Contrarreforma contemporizó, “de la república Christiana, que permite la casa pública por estorbar el vicio nefando, se podía decir con Platón: Huyendo del humo, caí en el fuego”, el lucrativo negocio nunca escapó a la recaudación de las arcas reales ni sus víctimas a la Inquisición.

Joe Vélez

   Tocante a los sodomitas, traslado un hecho recogido en “Relación de la cárcel de Sevilla” por el abogado Cristóbal Chaves en 1585: vide azotar… un mercader que estuvo preso en esta cárcel… porque con un asta de lanza de poco más de tercia de largo y forma de natura de hombre… hacía en sí propio el mismo efeto que suelen hacer los sométicos (sodomitas) en otros hombres. Fue la sentencia arbitraria, y murió de los azotes”. En referencia al Tribunal de la Inquisición, se pueden leer procesos como el de una vecina de Antequera que en 1580 fue enjuiciada a causa de su oficio; la mujer alegó “que era verdad que había dicho que echarse los hombres con las mujeres de la mancebía no era pecado y que por entonces lo creyó ansí pues el rey permitía que hubiera aquellas casas”; o este de 1612 en el que Gonzalo García, un joven labrador, dijo que “no era pecado mortal echarse un hombre con una mujer soltera, queriendo decir que más pecado era echarse con una burra”.

8 comentarios:

  1. .... sin comentarios... ya el título de tu entrada, dice todo .. jajaja Abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Tratados sobre vicios, iglesia y monarquía para dar y tomar

    ResponderEliminar
  3. Sacar dinero de donde sea y como sea.

    ResponderEliminar
  4. Dicen que ser puta es el oficio mas antiguo, el segundo chulo (en cualquier versión)

    ResponderEliminar
  5. Del negocio de la prostitución saca beneficio todo quisque menos las prostitutas.
    Salu2,Mª Luisa.

    ResponderEliminar
  6. Una extraña y coincidente tradición. Nunca fue bueno tener un Rey, ni tampoco hubo Rey bueno y si lo hubo, es como lo de las infidelidades: Solo son infieles, los o las, que pillan.

    ResponderEliminar
  7. dinero y dinero ambición con una gran cara.
    siempre provechoso venir a su blog.

    ResponderEliminar
  8. La profesión más antigua del mundo que da de comer a millones de mujeres, no es tan malo!

    ResponderEliminar