martes, 21 de enero de 2014

LA VENGANZA

PSIQUE Y EROS III/IV

María Luisa Arnaiz

Louis Treserras

   Intentó morir ahogada. Luego halló a una hermana y le contó que Eros la había dejado para casarse con ella. Lo creyó, partió, esperó a que el céfiro la transportara junto al deseado amante. Se arrojó al vacío. Hubo un festín carroñero. Psique encontró a su otra hermana y se repitió la aventura. Mientras la enamorada buscaba a Eros, el alado se quejaba y una gaviota se lo dijo a Afrodita. ¿De quién está enamorado mi hijo? Dicen que se llama Psique. Enfureció, anonadó al niñato con sus lamentos y se juró cortarle las alas. Acto seguido, pidió a Ceres y a Juno, que habían rehusado ayudar a Psique, que la descubrieran y subió al Olimpo, de donde regresó con Mercurio para que pregonar una recompensa por la joven. Entretanto Psique dio con Afrodita, que exigió a unas sirvientas que la martirizaran, y, cuando se la devolvieron, le dijo mira cómo me enternezco con tu abultado vientre a punto de hacerme abuela… La agredió y la tiró sobre un montón de semillas: tenía que separarlas antes del ocaso. Psique quedó paralizada. Vinieron otras pruebas: traer un vellón de unas ovejas asesinas, recoger agua en una escarpada montaña… 

1 comentario:

  1. Para que digan de los humanos, si los dioses eran más cabrones aún, jajajaja.
    Salu2, Mª Luisa.

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