martes, 11 de junio de 2013

VISOS DE GRANDEZA

DE ‘DENARIUM’, DINERO

María Luisa Arnaiz

Recuerdo, Alejandro Carpintero

   En “Las aceitunas” de Lope de Rueda, 1548, Águeda, mujer de Toruvio que ha plantado un olivo, piensa que “de aquí a veinticinco o treinta años” recogerá la cosecha y enviará a su hija a venderla, “no me des menos el celemín de a dos reales castellanos”; el padre, alarmado, replica que “basta pedir a catorce o quince dineros por celemín”. Es curiosa la nomenclatura de las monedas pues de ella han permanecido ciertas expresiones en el habla. Así, deben ser conocidas las de “estar sin blanca” por “no tener dinero”, alusión a la moneda de un maravedí completamente devaluada, o “tener muchos perendengues”, ironía para ridiculizar los visos de grandeza gracias a la de dos cuyo valor era ínfimo a finales del XVII. Si Águeda hizo un flash forward aunque calculando la venta en dinero de su tiempo, yo haré un flash back: a principios del XVI una prostituta de mancebía ganaba doce dineros por noche en Zaragoza y cuarenta y ocho en el puerto de Valencia. Sirva lo dicho para denunciar el 12 % de españoles que está en situación de pobreza, o sea, sin blanca, mientras que los ricos con sus perendengues ganan siete puntos más que antes de la crisis. 

14 comentarios:

  1. ¡Ojalá los corruptos se tengan que gastar los maravedíes en melecinas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Puede que se las den gratis los laboratorios a cambio de… Lo que apruebo es si vas con segundas.

      Eliminar
    2. No entiendo tu respuesta.
      Quería decir que ojalá los ricos (cuya fortuna haya sido conseguida de forma criminal) se gasten sus dineros en medicinas.
      Las anécdotas que cuentas son curiosas y amenas. Poco más se puede decir (y menos yo, que no sé de la misa la mitad) sobre ellas, así que te dejo algún comentario con alguna bromilla para hacerte saber que me ha gustado. Por supuesto, sin ánimo de ofender.

      Eliminar
    3. Yo comprendí que ojalá los corruptos enfermaran porque así tendrían que gastarse el dinero en "melecinas", de ahí: a) si son corruptos, los laboratorios se las darán; b) si es una imprecación, la suscribía como daño de cárcel, devolución de lo robado, etc.

      Eliminar
  2. Gracias a ti me entero de lo generosos que eran los marineros de Valencia en las noches del XVI.

    ResponderEliminar
  3. La administración de la pobreza es un negocio súper redituable... peroa ellos, no se les arrima ni una mosca sin paga. "pobrecito mi patrón... piensa que el pobre soy yo... lara la lara la, la la la..." no ayuda, pero desasfixia un poco... Excelente entrada, mi querida Ma. Luisa.
    Besos y anises... gratis!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si no rindiera beneficios, otro gallo nos cantara. ¡Buena letra!

      Eliminar
  4. Oía esta mañana, en plena cafetulia a mi añorado Guerra, el del PSOE, y hablaba de cosas que me resultaban tan rancias como ciertas y es cuando he creído que el alma cambia los discursos con los años de nuestras neuronas. él habalaba, hoy, de ese 12% y del otro desconocido % que se libra de los impuestos de modo impune, María LUisa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ante esas arbitrariedades tan injustas me pregunto cuándo estallaremos.

      Eliminar
  5. Ahí está el detalle, Maria Luisa. Ahí está.
    Maldita sea.
    Pero la vergüenza es la que vale.
    Sin vergüenza estos poderosos han perdido toda su respetabilidad.
    Tan solo les queda el dinero.
    Y la mala sangre, porque nunca se verán admirados ni queridos por los otros.
    Qué buenas entradas nos presentas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Son de la escuela de “ya que no pueden quererme, que me teman”.

      Eliminar