domingo, 17 de febrero de 2013

CONDE DE VILLAMEDIANA

DOBLE SENTIDO

María Luisa Arnaiz

  David Agenjo

   Juan de Tassis, segundo conde de Villamediana, logró su fama de poeta en Nápoles, donde permaneció seis años, y, al volver a la corte, la encontró tan cambiada que versificó: “Vuelvo a Madrid y no conozco el Prado, / y no lo desconozco por olvido / sino porque me consta que es pisado / de muchos que debiera ser pacido”. Enamorado de Isabel de Borbón, mujer de Felipe IV, mostró en los toros una banderola en la que ponía junto a unas monedas de real: “Son mis amores”… (“reales”), anfibología calculada: ¿amaba a la reina o el dinero? Es pintiparado para referirme a lo que también sucede en la corte (pienso en la real y en el prado político). ¡Qué ganado!, ¡qué patio de Monipodio! Todos pacen y nadie es lo que sabemos. Al conde lo asesinaron y se lo juzgó post mortem por sodomía según testificó Alonso Cortés en “La muerte de Villamediana”, que leyó la documentación secreta en Simancas, desaparecida tras su visita. El sentir popular sobre la impunidad de los asesinos se rimó: “Mentidero de Madrid, / decidnos: ¿quién mató al conde? / Ni se sabe ni se esconde. / Sin discurso, discurrid. / Dicen que lo mató el Cid, / por ser el conde Lozano. / ¡Disparate chabacano! / La verdad del caso ha sido / que el matador fue Bellido / y el impulso soberano”.

6 comentarios:

  1. De lo que no cabe duda es de que pacen ¡y cómo!

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  2. Impunidad y descaro... mi deseo es que tengan la fuerza para exigir en todos los casos verdad y justicia.
    Besos!!!

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  3. Pacen reales, pisan reales, son todos reales por más que todo lo desmientan... hasta los reales

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