jueves, 20 de marzo de 2014

JUGANDO CON EROS

TROVA CAZURRA

María Luisa Arnaiz

Igor Voloshin (fotografía)

   Cuenta ficticiamente el Arcipreste de Hita en uno de sus poemas que, estando sin compañía, puso sus ojos en una mujer “non santa” y encomendó a un compañero el predisponerla a su favor, pero este “sópome el clavo echar / él comió la vianda / e a mí fizo rumiar”. El “grand escarnio” ocasionó esta “trova cazurra” que transcribo actualizada:

Mis ojos no verán luz
pues perdido he a Cruz.
Cruz cruzada, panadera,
quise para compañera:
senda creí carretera
como si fuera andaluz.

Con una embajada mía
mandé a Ferrán García
le rindiese pleitesía
y me sirviese de dux.

Dijo lo haría de grado:
de Cruz llegó a ser amado,
me obligó a rumiar salvado
y él se comió el pan más duz.

Le ofreció, por mi consejo,
mi trigo que ya era añejo,
y él le regaló un conejo
¡el traidor, falso, marfuz!

¡Dios confunda al mensajero
tan astuto y tan ligero!
¡Dios no ayude al conejero
que la caza no me aduz!

   Sigue la copla con estos versos originales en cuaderna vía:

Cuando la cruz veía, yo siempre me omillaba,
santiguávame a ella do quier que la fallaba,
el compañero de cerca en la cruz adoraba,
del mal de la cruzada yo non me reguardaba…

 Igor Voloshin (fotografía)

   Es evidente el valor polisémico o connotativo de algunos vocablos que hoy, como ayer, dan pie por el doble sentido al juego semántico y a la irreverente intención de que se vale Juan Ruiz. En primer lugar señalaré el iluminador nombre de la panadera, Cruz, que alude a la pasión del Nazareno y a la del yo poético, hecho probado por ese “clavo referido al Crucificado y al fornicio; en segundo lugar traeré algunos ejemplos de obligada aclaración. Por la tradicional mala reputación de las panaderas (‘horno’, órgano sexual) y por ser pan eufemismo de los genitales femeninos (‘bollo’, ‘pain au lait’, ‘crumpet’), se entienden las insinuaciones “rumiar salvado” y “mi trigo que ya era añejo”, esto es, el narrador se autosatisfizo aunque hubiera deseado copular por estar seguramente mucho tiempo sin hacerlo; por la similitud entre Ferrán y Judas se entiende la traición; por comer “pan”, la relación carnal y comulgar; por humillarse y santiguarse ante la cruz, masturbarse; por adorarla (de ‘ad’ y ‘os-oris’, boca), un hipotético cunnilingus…

12 comentarios:

  1. Valgame diosss, Marisa, le has contado hasta los pelos del bigote a la panadera. Como siempre, ilustrador y divertido. Un abrazo.

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  2. Entretenido e interesante. Me gustan mucho esas anécdotas y explicaciones. Gracias.
    Salu2, Mª Luisa.

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  3. No podré jamás contarlo tan bien, mas se me pierde la mirada ante tal mujer

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  4. Es lo que tiene beber del Arcipreste, que te saca las sonrisas. Muy interesante, entretenido y divertido. Un abrazo

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  5. Para mí, bastante más ilustrador que divertido. Como siempre me asombra y envidio (de manera sana) tu conocimiento y formación. Un placer haber encontrado y poder visitar tu espacio. Un besote.

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  6. Mi aplauso divertido y admirado. Lo que se te escape a ti...

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  7. Mi admiración por estos agradables y enjundiosos acercamientos a la poesía del Arcipreste y la pormenorizada explicación de sus giros y tradiciones.
    Gracias y un abrazo.

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  8. Amiga,no se que decir,me dejas con la boca abierta de los conocimientos en tantos temas aqui presentados. Buen trabajo!
    Un abrazo.

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  9. " el narrador se autosatisfizo" Un gaucho de estos lares diría: "EL BUEY SOLO BIEN SE LAME"... Saludos Arnaiz ! (siempre tan interesante tú)

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  10. !Hola,Marisa!

    Nunca salgo de tu espacio sin haber aprendido algo nuevo y que me ayuda mucho en mi intención de adquirir cultura,estoy hambrienta de ella.Muchísimos besitos.

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