martes, 23 de abril de 2013

AGUA DE HUNGRÍA

BOTICAS MONACALES

María Luisa Arnaiz 

Sharon Sprung

   Después de visitar el monasterio de san Millán de la Cogolla (La Rioja) en 1795, escribió Jovellanos en su Diario acerca de la botica: “Grande, bien asistida, con mucha y buena redomería de barro y vidrio… El jardín botánico: muy bien provisto de hierbas, plantas y algunos árboles… un estanque para sanguijuelas… un pequeño invernáculo para las plantas delicadas y exóticas… lo más singular es el viborero… aquí están las víboras, aquí procrean…”. ¿Cómo se comercializaban los medicamentos? No reproduciré ninguno de los contratos que atesora el archivo monacal pero así se hacía: los concejos y sus vecinos estipulaban con el monasterio por medio de acta notarial que les serían proporcionadas las medicinas recetadas por el médico, el cirujano o el barbero del partido durante un año o más a cambio de cereal (las de curar heridas por riñas, por bestias de carga y por el mal gálico -sífilis- no las recogía el pacto y había que pagarlas aparte; lo mismo ocurría con el “agua de la reyna de Hungría” y la “quina”). Ahora que se privatiza la medicina, que se siguen enriqueciendo las multinacionales farmacéuticas y que se ha inyectado a los bancos hasta el plasma futuro, habría que dar a quienes nos gobiernan buenas dosis de cebada.  

Sharon Sprung

14 comentarios:

  1. Una preocupante similitud, María Luisa, pero ahora lo hacen a la cara, desollando los bolsillos ajenos y llenando los propios. Parece demagogia, lo que cuento, si, pero cada día es mas cierto. Quizás me preocupa saber que hacíamos cuando nos robaban, también, cuando todo eran brotes muy verdes, pero como las cosas iban bien nadie se quejaba. ¿Donde nos quedamos entonces? Ay, que dolor, ay.
    Bonita entrada, decente y aleecionadora, Maria Luisa

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    1. Y todo lo que dices ha sido por servir al capitalismo. ¡Grrrrrrrrrr!

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  2. Aceite de ricino habría que meterles por el galillo a los farsantes.

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    1. Como echáramos mano de las refinadas torturas…

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  3. Toda la razón para ti.
    Oye cómo me gusta la palabra "redomería"....

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    1. Sí. La busqué aunque pensé en “redoma” pero ya no figura en el DRAE.

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    1. Secos nos están dejando a nosotros. Y vamos a ver con qué se descuelgan.

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  5. Hola
    muy bueno tu relato y he aprendido algo sobre la botica, como se ha comercializado todo a favor de unos pocos
    todo se ha convertido en un vil negocio con la salud se juega
    un beso enorme
    Carmen

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    1. Pues lo de las multinacionales farmacéuticas es de juzgado de guardia.

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  6. Les pots de pharmacie sont toujours une grande fascination pour moi. J'en possède, mais des bien moins beaux et moins anciens !
    gros bisous

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    1. Pour moi c’est la même chose. Quelle coïncidence!

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  7. Como a las ocas, los alimentaba yo... pero con guindilla Naga Morich.

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  8. Eso, puesto que como ocas solo engordan los hígados para los gourmets insaciables.

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