viernes, 30 de mayo de 2014

HERIDA DE AMOR

QUE EL MAR SE DUERMA

María Luisa Arnaiz

Mary Jane Ansell

Que el mar se duerma
y se duerma la angustia
que me acosa
o que el viento la rasgue
entre los pinos
como una ropa vieja,
o que el sol cegador
despoje de su carga
al corazón.
Que potente
cauterice la terrible congoja,
y el mar cambie en silencio
su socavante
demoledora voz.

“Antología personal”, Clara Janés 

jueves, 29 de mayo de 2014

BISEXUALIDAD

“ÓSCAR WILDE TRAS LA CÁRCEL”

María Luisa Arnaiz

Pedro Campos

   El bisexualismo de Wilde es cosa probada, aunque por culpa del escándalo de sus procesos tiende a pensarse en él como el puro apóstol y protomártir moderrno de la homosexualidad. Pero no solo se casó con Constance Lloyd, de la que tuvo dos hijos, sino que se habla mucho de una sífilis contraída con una puta en su juventud y de un temprano desengaño con una joven irlandesa a la que cortejó muy en serio durante dos años, al cabo de los cuales ella se casó con Bram Stoker… Y más de un amigo o conocido suyo se quedó perplejo cuando se desató el escándalo y supo cuáles eran las acusaciones: jamás habrían sospechado en él semejantes tendencias, dijeron, pese a la insistente profesión de helenismo que Wilde había hecho desde sus años estudiantiles y su viaje a Grecia… y su abrazo formal del paganismo, en detrimento del catolicismo al que había dudado si entregarse justo antes… cuando le tocó visitar (al Papa), en una audiencia romana procurada por su catoliquísimo y adinerado amigo Hunter Blair, se mantuvo en huraño silencio y el encuentro le pareció un espanto… Pero lo peor vino luego: al pasar junto al cementerio protestante, Wilde insistió en detenerse y allí se postró ante la tumba del poeta Keats con mucha más devoción de la que había ofrecido al no tan pío Pío IX.

“Vidas escritas”, fragmento, Javier Marías

miércoles, 28 de mayo de 2014

ERIC GILL, EL GRABADOR PERVERTIDO

DAISY HAWKINS

María Luisa Arnaiz

Germán Sáez (fotografía)

   W. Shewring, albacea de Eric Gill, autorizó a Fiona MacCarthy para transcribir lo que creyera relevante de los escritos de Eric para biografíarlo. En 1989 apareció “Eric Gill: En busca de un amante de Arte y de Dios” y, tras conocerse su vida íntima confiada al papel, “en los diarios… he encontrado las entradas detalladas relativas no solo a sus numerosísimas relaciones adúlteras, sino también al incesto con sus hermanas y con sus hijas, e incluso los experimentos sexuales con un perro” escribió Fiona, la obra de este escultor, tipógrafo y grabador que gozaba de extraordinario prestigio pasó a contemplarse desde una perspectiva diferente. Su serie “Twenty-five nudes”, inspirada en Daisy Hawkins, a quien conoció por ser su madre criada de Gill, revela su buen gusto y su buen hacer ya que con pocas líneas logra la imagen perfecta de la belleza femenina. Daisy supo desde el primer momento que su relación con el católico sería pasajera y de mera cópula; se casó con otro grabador.

Female nude (Daisy Hawkins), Eric Gill

martes, 27 de mayo de 2014

IRONÍAS CERVANTINAS

“JUDIADA” EN EL DRAE

María Luisa Arnaiz

 Daryl Zang

   Ahora que Francisco emplaza a Mahmud Abbas y a Simon Peres a rezar en el Vaticano, ahora que la mayoría de los 56 burgaleses de Castrillo de Matajudíos ha votado a favor de cambiar el nombre a su pueblo, evoco el recelo que suscitaban los conversos entre los cristianos. Cervantes, cuyo padre era cirujano (nada de título, arte mecánica propia de judíos), ante la duda de Sansón Carrasco sobre si Sancho conocería “a la madre que (le) parió” tras ser gobernador, hace decir al escudero que eso no se da entre quienes tienen “cuatro dedos de enjundia de cristianos viejos”. Vista la judiada cervantina al modo de proveer los cargos públicos (el escritor fue alcabalero, oficio de judíos hasta 1492), uso la cita para llamar la atención a aquellos que detestan a los emigrantes pobres. Antes, “Santiago y cierra España” (el santo perdió la dignidad de ‘Matamoros’), luego expulsión (sefardíes y moriscos); ahora y siempre, abominable lo dicho por el líder de la ultraderecha francesa: “el ébola puede solucionar el problema de la inmigración en tres meses”. En España bastan cuatro horas en las urgencias de un hospital (d.e.p. la chica nicaragüense muerta en el “Virgen de la Salud” de Toledo).

lunes, 26 de mayo de 2014

BATALLA ERÓTICA

TIRANT LO BLANCH II

María Luisa Arnaiz

Susanne Wehmer

 “Reposaos, señor, y no queráis usar de tanta fuerça, que las fuerças de tan delicada doncella no bastan para resistir a tal caballero. No me tratéis, por vuestra gentileza, de esta manera. Las victorias de amor no con fuerça mas con mañosos halagos y dulces ingenios se alcanzan. No porfiéis, señor, no seáis cruel. No penséis que esto sea batalla contra infieles. No queráis vencer lo que está vencido de vuestro amor. Hacedme parte de vuestra valentía para que os pueda resistir. ¡Ay, señor!, ¿cómo os puede deleitar cosa forçada?, ¿cómo es posible que el amor consienta que hagáis mal a la cosa amada? Deteneos, señor, por vuestra virtud y mucha nobleza. Guardad, señor, que no deben cortar las armas del amor ni ha de herir ni llagar la lanza enamorada. Tened piedad y compasión de esta sola doncella. ¡Ay, caballero falso y cruel! ¡Señor Tirante, aved compasión de mí! ¡No sois vos Tirante! Triste de mí, ¿y esto es lo que yo tanto deseaba? ¡Oh esperanza de mi vida, muerto habéis a vuestra Princesa!

“Cómo Tirante venció la batalla y por fuerça de armas entró en el castillo”

   NOTA: En la obra aparece por primera vez la leyenda que originó la “Orden de la Jarretera”.

domingo, 25 de mayo de 2014

TOUR DE FORCE

TIRANT LO BLANCH I

María Luisa Arnaiz

Neil Rodger

      “Tirant lo Blanch”, la novela de Joanot Martorell publicada en 1490 en Valencia, incluye dos escenas relacionadas con el sexo. Una es predecible pues trata de la metafórica toma de un castillo pero la otra, aparente caso de lesbianismo, es la singular peripecia de unos escarceos amorosos por persona interpuesta. Estos son los antecedentes de la primera. Plazer de mi Vida, ‘voyeuse’ criada de la quinceañera Carmesina que ha contemplado a Diafebus y Estefanía copulando, alivia sus ardores, “tomé un poco de agua… me lavé el coraçón, los pechos y el vientre por remediar alguna parte de mi dolor”, y esconde a Tirante en un baúl de la habitación de su ama. Dormida la princesa, ella y Tirante se acuestan en la cama.

Neil Rodger

   “La Princesa despertó y dixó:
   - ¡O, válame Dios, cómo eres enojosa! ¿No me puedes dexar dormir?
   Dixo Plazer de mi Vida:
   -  ¡O, cómo soys doncella de mal sufrimiento! Salís agora del baño y tenés las carnes lisas y gentiles y deléytome en tocarlas.
   -Toca do quisieres -dixo la Princesa-, y no pongas la mano tan abaxo.
   - Dormid… y dexadme tocar este cuerpo, pues es mío, que yo estoy aquí en lugar de Tirante. ¡O traidor Tirante! ¿Y dónde estás agora? Que si tuvieses la mano donde yo la tengo, estaríes alegre y contento.
   Y él tenía la mano sobre el vientre de la Princesa, y Plazer de mi Vida tenía la suya sobre la cabeça de Tirante. Y como ella conocía que la Princesa se dormía, afloxava la mano, y entonces Tirante tocava a su placer; y desta manera se deportó cerca de una hora.
(La Princesa despertó)
   - …¿Eres tornada loca que quieres tentar lo que es contra natura?
   Y a poco rato ella conoció que era más que mujer, y no quiso consentir, antes començó a dar gritos. Y Plazer de mi Vida le atapava la boca con sus manos; y díxole a la oreja porque las otras no lo sintiesen:
   - Callad, señora, y no queráis disfamar vuestra persona, que temo que no la sienta la Emperatriz; catad que es vuestro caballero Tirante, quien por vos se dexará morir.
   - ¡O, maldita seas tú! -dixo la Princesa-. ¿Y no as avido temor de mí… que sin yo saber nada me has puesto en tanto trabajo y…?
   - Yo, señora -dixo Plazer de mi Vida-, pues el mal es hecho, dad en ello remedio; que me parece que el callar és.
   Y Tirante con baxa boz la suplicaba lo mejor que podía. Y viéndose ella en tan estrecho paso, que de una parte la combatía amor y de otra temor, deliberó callar.

“Cómo Plazer de mi Vida metió a Tirante en la cama con la Princesa”

viernes, 23 de mayo de 2014

CERVANTES, TEATRO Y LÍRICA

FUMANDO ESPERO

María Luisa Arnaiz

Stéphane Coutelle (fotografía)

   Supongo que la mayor parte de ustedes habrá experimentado en algún momento cómo las cadenas de la Lengua son harto difíciles de corroer (los yerros existen) y sabrá cómo, empeñándose, se es capaz de corregir el uso por la norma. Por esa razón creo que la actitud machista y la racista son indestructibles cuando domina el patriarcado y se predica la exclusión. ¿Se educa en pie de igualdad a hijos e hijas?, ¿por qué se mantiene la segregación? En un país que está legislando para aherrojar y cuya omnipresente Iglesia repudia lo diferente es insoportable ver a los clasistas imitar la privacidad anglosajona a conveniencia y no la ética (nadie dimite pese a sus barbaridades). Tanto me da el ‘no se volverá a repetir’ borbónico y rajoyano, el cañético ‘desde luego’ no soy machista, como el peneuvista ‘la mierda ya no viene a Sestao’. Por orden de aparición rima Cervantes en su teatro:

Stéphane Coutelle (fotografía)

No quiero decir que hiendo,
que destrozo, parto o rajo;
que animoso, y no arrogante,
es el buen enamorado.

“El gallardo español”

Ya salió de la gurapas
el valiente Escarramán,
para asombro de la gura
y para bien de su mal.

 “El rufián dichoso”

Corrido va, y muy mohino,
porque, por su desatino,
cierto desastre le vino
que le hizo caminar
por el cañaveral.
Confiado en que es muy rico,
no ha caído en que es borrico.

“La casa de los celos”

Regidores de Daganzo…
de caletre prevenidos
para proveer los cargos
que la ambición solicita
entre moros y cristianos.

“La elección de los alcaldes de Daganzo”

jueves, 22 de mayo de 2014

EL DESTINO, MARLOWE CONTRA CALDERÓN

LAS MOIRAS

María Luisa Arnaiz

Lachesi, Giuseppe Gigli

   “Creo que el destino de mi esposa es más feliz que el mío… Ningún dolor volverá a tocarla… pero yo, que he escapado a mi destino y no debería estar vivo, viviré ahora mi vida con pena” dice Admeto refiriéndose a Alcestis, la única que se ofreció a morir en su lugar cuando a él le llegó la hora. Según la creencia popular, solo Zeus podía intervenir cerca de las Moiras para salvar a un mortal cuando el hilo de la vida, hilado por Cloto y medido por Láquesis, estaba a punto de ser cortado por Atropo. Pues bien, respecto del destino hay dos posturas enfrentadas: providencia (la vida está en manos de un ser superior) y fatalismo (la vida está predeterminada). Si se contempla al protagonista de “Fausto”, del que se sirve Marlowe para romper con la tradición medieval -desafiar a Dios-, nos situamos ante la predestinación; si al de “El mágico prodigioso” de Calderón, ante la providencia. Bajo la visión marlowiana los protestantes se topan con que las personas son elegidas para condenarse o para salvarse y así Fausto tiene que pecar y no le sirve arrepentirse pues Dios no le puede ayudar; bajo la calderoniana los católicos se topan con la doctrina del libre albedrío, dependiente de la voluntad, y así Cipriano se salva porque Dios da a todos su gracia para salvarse.

Cloto, Giuseppe Gigli

   Aunque Roma da una definición nebulosa sobre el libre albedrío y el entendimiento no comprenda qué cosa sea la providencia divina y sí la causalidad, aquella sostiene que Dios conoce todo lo que va a ocurrir porque sabe hacia qué lado se inclinará la voluntad. Tanto es así que ya en el diccionario de Autoridades se dice de «albedrío»: “La libertad que Dios dejó a la voluntad humana para elegir lo bueno, o lo malo, de que depende el mérito o demérito del hombre”. Si el “Fausto” encarna el mito del hombre renacentista, el “El mágico prodigioso” no puede ser más carpetovetónico:

Pensar que hay un Dios
suma bondad, suma gracia,
todo vista, todo manos;
infalible, que no engaña,
superior, que no compite,
Dios a quien ninguno iguala,
un principio sin principio,
una esencia, una sustancia,
un poder y un querer solo;
y cuando como esta haya
una, dos o más personas,
una deidad soberana
ha de ser sola en esencia,
causa de todas las causas.
Demonio: ¿cómo te puedo negar
una evidencia tal clara?

Lachesi, Giuseppe Gigli

martes, 20 de mayo de 2014

EL MUCHACHO DE PÉRGAMO

DEL SATIRICÓN

María Luisa Arnaiz

Pavel Tchelitchev

   “Cuando me llevaron a Asia al servicio de un cuestor, encontré alojamiento en Pérgamo. Viviendo a gusto allí, no solo porque la vivienda era confortable sino también gracias al bellísimo hijo del anfitrión, me ingenié la manera de no infundir sospechas al señor de la casa. Por ello, cada vez que en una conversación se hacía mención de la pederastia, me ponía intensamente pálido y, con tan severa tristeza me negaba a que ultrajasen mis oídos con palabras obscenas, que la madre me miraba como si fuese un filósofo. Yo ya había empezado a llevar al mozalbete al gimnasio, a organizarle los estudios, a enseñarle y prevenirle, con el fin de que no se admitiese en casa a ningún depredador sexual.
   Estábamos echados por ventura en el comedor…cuando a eso de la media noche me di cuenta de que el chaval estaba despierto…lo acosé con algunos besitos…La noche siguiente...me atraqué con todo su cuerpo, excepto llegar al orgasmo…A la tercera …”

Petronio, “El satiricón” 

lunes, 19 de mayo de 2014

LAS PLANTAS, PASIÓN ERÓTICA

SÍMBOLOS DEL AMOR

María Luisa Arnaiz

Angel Peychinov

   De la flora eligieron nuestros poetas numerosos elementos como referentes del sexo. ¿Quién no sabe estos versos de san Juan de la Cruz: “…el rostro recliné sobre el Amado; / cesó todo y dejeme, / dejando mi cuidado / entre las zucenas olvidado?” o estos de García Lorca: “Trompa de lirio por las verdes ingles / a las cinco de la tarde”? Adivinen las metáforas en esta muestra de lírica popular:

Alta estaba la peña,
nace la malva en ella.
Alta estaba la peña
riberas del río;
nace la malva en ella
y el trébol florido.
Y el trébol florido:
nace la malva en ella.

A la rosa del campo
le dijo el lirio:
- Quien pudiera esta noche
dormir contigo.

Yo m’iva, mi madre,
las rosas coger,
hallé mis amores
dentro en el vergel.

¡Ay, que tomillito,
ay, que tomillar!
¡Ah, que suavecito
que está de arrancar!

Clavelito encarnado,
rosa en capullo,
duérmete, vida mía,
mientras te arrullo.

- Decidme, hija garrida,
¿quién os manchó la camisa?
- Madre, las moras del zarzal.
- Mentir, hija, mas no tanto,
que no pica la zarza tan alto.

- ¿Dónde vienes, Gerineldo,
tan mustio y descolorido?
- Del jardín vengo, señor,
de coger flores y lirios,
y la rosa más fragante
mis colores ha comido.

En mi huerto hay una yerba
blanca, rubia, colorada;
la dama que pisa en ella
della queda embarazada.