sábado, 3 de mayo de 2014

GARCÍA LORCA Y ANTONIO MACHADO VILIPENDIADOS

LIBERTAD DE CÁTEDRA

María Luisa Arnaiz

Pedro Campos

   Aunque hoy se celebre el Día de la Libertad de Prensa, libertad apoyada en muchísimos casos de boquilla, yo señalo la libertad de cátedra como derecho utilizado en muchos otros a conveniencia. Si bien es verdad que ese derecho es defendido por los profesores, ¡tantos se extralimitan! Por ejemplo, en el ámbito universitario los hay que imponen “sus” apuntes y excluyen la posibilidad de disentir sobre el enfoque vertido so pena de suspender; también está el negocio de las editoriales: adaptan los libros según la ideología de “sus” amos. Una vez me quedé atónita ante un mapa de Euskadi reproducido en un libro de texto de Secundaria por tener en blanco el sur, el este y el oeste de sus límites, es decir, el país solamente lindaba con Francia; ahora mi asombro ha llegado al saber que en uno de Primaria se dice que García Lorca “murió cerca de su pueblo durante la guerra de España” y que  Antonio Machado “se fue a vivir a Francia con su familia”. Como dijo Emilio Lledó, “lo que es importante… es la enseñanza de la libertad, no la libertad de enseñanza”. 

viernes, 2 de mayo de 2014

NUEVO ESCLAVISMO

ESE TIPO ES UNA MINA

María Luisa Arnaiz

Joakim Johansson

   No sabemos si fue a causa de su corazón de oro, de su salud de hierro, de su temple de acero o de sus cabellos de plata. El hecho es que finalmente lo expropió el gobierno y lo está explotando. Como a todos nosotros.

Luisa Valenzuela

miércoles, 30 de abril de 2014

FILIS, UNA AMANTE DE LOPE DE VEGA

MIRA, ZAIDE, QUE TE AVISO

María Luisa Arnaiz

Vittorio Polidori

   “Pusísteme la mano en el rostro… si querías herrarme, para que supiera que era esclava tuya, ¿de dónde has imaginado que yo reparo en que todos lo sepan? Lo que ahora te pido es que vengas a ver el rostro que ofendiste para saber cuál está más encendido: o el tuyo con la vergüenza de lo que hiciste, o el mío con las señales que me dejaste.” Así evocaba desde la cárcel, donde permanecía a causa de los libelos difamatorios que había compuesto sobre Elena Ossorio y su familia, el reproche que su otrora adorada Filis le había hecho tras una escena de celos. Cuando ella lo dejó por Francisco Perrenot, conde de Cantecroix, Lope de Vega, haciendo alusión al veto que le impuso, había versificado: “Mira, Zaide, que te aviso / que no pases por mi calle, / …ni preguntes en qué entiendo, / ni quién viene a visitarme, / …determino de dejarte / que eres pródigo de lengua / y amargan tus libertades /… No quiero admitir disculpa; / otra vez vuelvo a avisarte / que esta será la postrera / que me hables y te hable”. El despechado amante fue juzgado y, aunque negó ser el autor de los libelos, fue considerado culpable. He aquí el inicio de un soneto alusivo a Elena: “Una dama se vende a quien la quiera. / En almoneda está. ¿Quieren compralla?”; y el del romance contra ella, Ana de Velázquez y Juana de Ribera: “Los que algún tiempo tuvistes / noticia de Lavapiés, / de hoy más, sabed, que su calle / no lava, que sucia es; / que en ella hay tres damas / que, a ser cuatro como tres, / pudieran tales columnas / hacer un burdel francés”..

martes, 29 de abril de 2014

MANIPULACIÓN INFANTIL

INFANTICIDIOS Y ABUSOS

María Luisa Arnaiz

Alicia Framis

   La artista catalana Alicia Framis creó el proyecto “Not for Sale” para llamar la atención sobre la esclavitud infantil; yo la llamo sobre los infanticidios y sobre los abusos contra menores. Han tenido que suceder unos crímenes imperdonables (el del niño asesinado por su padre para hacer daño a la madre y el de las alumnas del colegio Valdeluz de las que abusó su profesor) para que el Gobierno retoque las leyes de Protección a la Infancia y de Violencia de Género. En 1212 desaparecieron camino de Jerusalén 30.000 niños cuya historia, reflejo de “El flautista de Hamelin”, contó desde varias perspectivas Marcel Schwob en “La cruzada de los niños”:

Alicia Framis

   El goliardo: Hay necios que les sacan los ojos a los pequeñuelos, les cortan las piernas y les atan las manos, con el fin de exhibirlos y de implorar caridad. He aquí por qué tengo miedo al ver a todos estos niños”.

   El leproso: Tal vez la sangre del Señor… me habría curado... He aquí por qué aceché a los niños… Aceché para chupar en el cuello de uno de sus hijos sangre inocente”.

   El papa Inocencio III: “Mis servidores les dijeron que no podrían atravesar el mar. Respondieron que el mar se separaría… para dejarlos pasar… Esta cruzada... no es una obra piadosa”.

   Tres pequeñuelos: “No tenemos quien nos mande ni nos guíe… el Señor dejará llegar a su tumba a todos los pequeñuelos".

   Francisco Longuejoue, clérigo: “llegaron a la oficina de mi señor… muchos niños que solicitaban atravesar el mar para ir a ver el Santo Sepulcro… se asombran de las estrellas de mar y piensan que cayeron vivas del cielo para indicarles el camino del Señor.

   Kalandar: “Acabo de ver un gran número de niños cristianos que fueron comprados por el Comendador de los Creyentes… Andaban como un rebaño… intentaron atravesar el mar para ir a Jerusalén. ¡Gloria a Dios! No fue permitido que se realizara tal crueldad”.

   La pequeña Allys: “Ya no puedo caminar bien… No sé adónde vamos… Se habla de un gran rey que nos hace venir y que tiene en su poder la ciudad de Jerusalén”.

   El papa Gregorio IX: “¿Qué haré sobre la tierra?... un monumento expiatorio, un monumento para la fe ignorante… yo construiré una iglesia de los Nuevos Inocentes”.

lunes, 28 de abril de 2014

LAS REINAS DE ESPAÑA NO TIENEN PIERNAS

ANÉCDOTAS REALES

María Luisa Arnaiz

Günter Blum (fotografía)

   Recoge Rodríguez-Moñino en “Dichos graciosos españoles” esta anécdota: “Se cuenta que Velasquillo, truhán del rey don Fernando el Católico, había perdido una haca y no la podía hallar. Subióse… a un árbol de donde se descubría el rey y la reina que estaban burlando y diciéndole el rey que le mostrase las piernas, la reina lo hizo, y dijo el rey «Paréceme, señora, que veo todo el mundo». Oyéndolo Velasquillo, dijo desde el árbol… «Decid: ¿Viste por allá mi haca?». La reina recibió de esto gran enojo, y teniéndolo por caso de traición, mandólo ahorcar… lo cual al fin más fue por ponerle miedo que por ejecutar en él sentencia de muerte”.

Günter Blum (fotografía)

   La condesa d’Aulnoy refiere esta otra a propósito de Mariana de Austria, la quinceañera sobrina de Felipe IV con la que casó hecho una ruina: antes de llegar a Madrid, en un lugar “donde se hacen muy buenos guardapiés y camisolas y medias de seda, le ofrecieron una gran cantidad de diferentes colores. Pero el mayordomo mayor, que guardaba... la gravedad española, se enfadó por aquel regalo; cogió todos los paquetes de medias… y, tirándoselos a la cara a los diputados de la ciudad, les dijo: «Habéis de saber que las reinas de España no tienen piernas». La joven interpretó la frase literalmente “y empezó a llorar diciendo que quería volverse a Viena y que, si hubiese sabido antes de su salida que pensaban cortarle las piernas, hubiera preferido morir mejor que ponerse en marcha”. 

domingo, 27 de abril de 2014

LA CONFESIÓN

DEL DECAMERÓN, CIAPPELLETTO

María Luisa Arnaiz

Manuel López-Villaseñor

   Uno de los cuentos del “Decamerón” lleva por título “Ciappelletto”, apelativo dado en Francia al impío protagonista del mismo por creer que su nombre, Ceparello, provenía de ‘capelo’. Este notario, que había cometido toda clase de tropelías, incluida la del asesinato, era “el peor hombre, tal vez, que nunca hubiese nacido”. Musciatto Franzesi lo contrató para rescatar sus bienes y marchó a Borgoña, donde enfermó. A punto de morir, los hermanos que lo habían albergado hablaron del apuro en que los ponía y él los llamó y les dijo: no “tengáis miedo de recibir por mi causa algún daño… He hecho… tantas injurias al Señor Dios que por hacerle una más a la hora de la muerte poco se dará… haced venir un fraile santo… y dejadme hacer”. El truhán, “que nunca se había confesado”, dio las respuestas más hipócritas al confesor, que lo absolvió y persuadió a la gente y a sus hermanos de convento de que esperaba “que por él el Señor Dios mostrase muchos milagros”. Los devotos hicieron de su ropa reliquias y empezaron “a encender candelas y a venerarlo… a colgar exvotos de cera según la promesa hecha. Y tanto creció la fama de su santidad (que) lo llamaron San Ciappelletto”. Larga vida a los nuevos santos: sanJuanveintitrés y sanJuanPablosegundo.

viernes, 25 de abril de 2014

SADISMO Y MORAL

MADAME DE SADE

María Luisa Arnaiz

Manuel Hurtado

Renée – He comprendido que Alphonse busca un bello imposible a través del placer y debemos ayudarle a encontrarlo…
Anne – Yo no traté de entenderle, solo lo amé, consciente de que el alba se lo llevaría…
Montreuil – No quiero que hables de “aquello”…
Renée – Lo siento por ti pero te utilicé… De vez en cuando, saturado de lo insólito de nuestra relación, necesitaba comportarse como un ser vulgar y anodino. Así que te elegí para él.
Anne – Nunca te lo agradeceré bastante…
Montreuil – Considero esta conversación de muy mal gusto. He decidido que “aquello” no pasó, luego es absurdo recordarlo…  
Renée  – Tú le has hecho encerrar, ¿no es cierto?... ¿Por qué odias a Alphonse, madre?
Montreuil – Porque no es un ser humano. Rompe las ataduras, Renée, líbrate de su influjo.
Renée – No quiero. No puedo.
Montreuil – ¿Qué te lo impide?
Renée – Es difícil de definir. Me siento presa entre dos soledades. Alphonse soñando en el pecado, paladeando el vicio extremo… meditando romper normas… y yo maquinando mil argumentos para devolverlo al mundo… a su mundo, aun sabiendo que, al regresar, volverá a humillarme…
Montreuil – Te refugias en tu devoción de esposa…
Renée – Aprendí esa devoción de ti y de esta sociedad que me predicó fidelidad a ultranza.


  
Manuel Hurtado

   Fragmentado por mí, este diálogo entre la marquesa de Sade, su hermana y su madre pertenece a “Madame de Sade” de Mishima. Lo reproduzco por la nueva víctima española de violencia machista. Escribió Haro Tecglen en 1987 a propósito de la puesta en escena en Madrid: “la moral tradicional, representada por la suegra de Sade y por una clase aristocrática, es más dañina y más cruel que la que el marqués representaba en sus escritos y practicaba en su vida”.

jueves, 24 de abril de 2014

OLOR A CUERNO QUEMADO

JUSTICIA COMPLACIENTE

María Luisa Arnaiz

Roberto Ferri

   Calderón escribió una obra titulada “El médico de su honra”, de la que me apropio el título para hablar del incongruente juicio que se está llevando a cabo contra el juez Elpidio José Silva. Hoy, después  de ver un retazo de la vista, creo que este Gobierno quiere que se sienta su guillotinesco aliento en la nuca de los no complacientes. Es imposible tragar la acelerada farsa judicial montada y quisiera yo que los lacayunos jueces del tribunal prescribieran alguna medicina al imaginario enfermo del PP que hundió Bankia y no que liquiden al juez que lo mandó a la cárcel (en Calderón la receta es un asesinato consentido por la autoridad). Dice el Rey a Coquín en la  obra citada: “cada vez / que me hiciéredes reír, / cien escudos os daré; y si no me hubieres hecho / reír en término de un mes, / os han de sacar los dientes”. A lo que replica el desdichado: “Dicen que sois tan severo, / que a todos dientes hacéis; / ¿qué os hice yo, que a mí solo / deshacérmelos queréis?

martes, 22 de abril de 2014

VOYEURISME Y CREACIÓN

CAPERUCITA Y DON JULIÁN

María Luisa Arnaiz

Bobbie Moline-Kramer

   En “La reivindicación del Conde don Julián” Juan Goytisolo usa la analepsis en cierto punto para narrar dos casos que le sucedieron al protagonista de forma simultánea cuando era pequeño: mientras en su jardín una criada le leía el cuento de “Caperucita Roja”, oyó lo que sobre una vendedora de flores decían unas vecinas en otro jardín, “atento (él) a la macheteada conversación que le llega de la casa vecina”. Del cuento supo la versión de Perrault, es decir, la de que el lobo se metía a pelo en la cama de la abuela, “vente a acostar conmigo, quieres? sí, abuelita”, y Caperucita, desnuda, lo hacía; por la conversación supo que la florista recibía en su casa a un hombre, “desde hace dos años la tía sinvergüenza!”, y que una tarde, en que no estaba, meó al niño anormal que tenía, “lo vieron? sí, chica, con el bicho fuera y luego se abotonó y se fue tan tranquilo”. Estas historias tienen un contenido sexual con un niño-víctima pero ¿qué le ocurre al protagonista? Va a la misteriosa casa a espiar y de pronto es atrapado por la mujer que le pregunta “viste el bicho?”; él lo niega, ella le dice “¿querías ver dónde se mete, verdad?” y le obliga “a penetrar en el virgiliano antro: dejando atrás monte de Venus, labios, himen, clítoris y orificio vaginal para internarse en la oblicua garganta abierta en la excavación pelviana y recorrer minuciosamente…”.

Bobbie Moline-Kramer

   Gracias al flashback del protagonista, adormecido por los vapores de kif en un café árabe donde ve imágenes en la televisión sobre el referéndum franquista de 1966, se vislumbra la finalidad del autor al tematizar estas narraciones: dado que el niño interpreta el cuento a través de la historia real y que interioriza su enseñanza (se castiga al que no se integra en el orden social establecido), cuando en la cuarta parte de la obra surge otra versión del cuento, “abuelita, qué bicha tan grande tienes! es para penetrarte mejor, so imbécil! y, al punto que dices esto, encovarás la culebra en el niño y le rebanarás el cuello, de un tajo, con tu brillante navaja albaceteña”, sabemos que Goytisolo apunta hacia la desobediencia de la norma (no castigar al transgresor sino al obediente). Así pues, la violación de Caperucito (Alvarito) por el lobo (Don Julián) y su consecuente suicidio encierran un desafío a la sociedad carpetovetónica española.

Bobbie Moline-Kramer

domingo, 20 de abril de 2014

LUCINDA, UNA AMANTE DE LOPE DE VEGA

BLANCAS COGE LUCINDA

María Luisa Arnaiz

Lászlo Guyás

   Lope de Vega conoció a Micaela Luján, quizás el amor más pleno de su vida, en 1595; ella, la Lucinda poética, estaba casada, tenía dos hijas y se dedicaba al teatro al igual que su marido. No cayó rendida ante el comediógrafo cuya fama de picaflor era bien conocida, sino que lo dejó consumirse mientras la cortejaba, así: “Cuando digo a Lucinda que me mata, / y que me hiela y juntamente enciende, / libre responde que mi mal no entiende”. La comedianta tardó un año en aceptarlo, “y yo... después de larga historia, / con mi fuego de amor vencer tu hielo”, momento en que el poeta firmó anteponiendo una “M” en su homenaje y el marido partió a Perú. En febrero de 1604 Micaela solicitó ser curadora para administrar los ducados que el marido le había enviado a su muerte y dijo tener siete hijos (el más pequeño, Félix, de tres meses). Aún tuvo dos con quien los dejaba por doquier: Marcela, bautizada como “de padre desconocido”, y Lope, al que sí reconoció “el fénix de los ingenios”. A partir de entonces desapareció de su vida la bella actriz y, al morir su mujer en 1613, se llevó consigo a estos dos últimos hijos. El texto que propongo es “letra para cantar” y se halla en la comedia “El caballero de Illescas”; destaco la belleza de la construcción, del contenido y del referente: Micaela.


Lászlo Guyás

Blancas coge Lucinda
las azucenas
y en llegando a sus manos
parecen negras.

Cuando sale el alba,
Lucinda bella,
sale más hermosa,
la tierra alegra.

Con su sol enjuga
sus blancas perlas;
si una flor le quita,
dos mil engendra.

Porque son sus plantas
de primavera
y como cristales
sus manos bellas.

Y ansí, con ser bellas
las azucenas,
en llegando a sus manos
parecen negras.

Lope de Vega